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COCO RALLADO CON HIERBABUENA

Era un escenario oscuro, y no únicamente en el sentido lumínico. Avanzando por esas grandess calle anexas al centro pero de sinopsis periférica prácticamente cualquier cosa pasa desapercibida.  Carnostraat y Turnhoutsebaan te dan la bienvenida al mediterráneo que Europa no quiere consigo y se conforman ejes del barrio turco-marroquí de Amberes. Si bien es cierto que no es un área que el turista deba marcar en su lista de visitas, para quienes vivimos aquí este perímetro es útil. Enfermo de viruela de comercios, todos iguales, dedicados a la alimentación o útiles básicos es donde podemos encontrar garbanzos, lentejas, galletas tostadas, frutos secos y todo a un precio bastante más económico de lo que te ofrecen los establecimientos belgas. Además, entre todos esos velos andantes y acorralado contra la pared el evocador Teatro de Roma levanta el telón prácticamente a diario para ofrecer espectáculos de circo, conciertos o proyectar películas.
Como os digo, todo pasa desapercibido pero el colmo del camuflaje se lo lleva la tetería que un simpático señor que había vivido enamorado durante 8 años en Mallorca tanto de la isla como de “una mallorquina que estaba muy buena”, nos reveló como indicada para degustar un té y una sisha. Y apropiada era, un té con hierbabuena delicioso, y una sisha de manzana con menta avivada cada cierto tiempo con amabilidad por uno de los camareros. Eso sí, para saberlo antes hay que penetrar hasta el fondo de ese espacio a mitad de camino entre prostíbulo, casa de apuestas y hotel donde seguro que te espera un asesino hasta llegar a una sala dominada por el humo y sombras de hombres inhalándolo.

En aquel lugar tan distante de la plácida Amberes belga, Anna y yo nos refugiamos del frío que ha convertido a la ciudad en un nevadito de coco. Casi por fortuna se ha aparecido esta ola de frigopies. Y es que mientras la huelga general de Bélgica, que tanto parece actuar como bola de cristal para nuestro parlanchín presidente Rajoy, paralizaba todos los servicios públicos del país, las bajas temperaturas han colaborado a evitar el mal olor que ya de por sí genera un destartalado sistema de recogida de basuras y que en días de huelga A LO BELGA acumula ingentes cantidades de mejillones en descomposición.

 

Dentro de aquel oscuro escenario ninguno reparábamos en nada de lo que estaba pasando de puertas afuera. Hablo desde la incompetencia que me regala ser una afortunada que directamente no sufre las consecuencias de la crisis financiera. Pero mientras un país estaba paralizado, unos cuantos más hombres que mujeres trajeados estaban debatiendo desde su posición privilegiada cómo serlo un poco más en el Consejo Europeo. Todo estaba suspendido en las volutas de humo, hasta el horror que encierran esas dos calles que vertebran el mediterráneo de Amberes, donde  el ayuntamiento ha decidido que no se puede estar en grupos que superen las 5 personas después de la violencia registrada entre turcos y kurdos, especialmente desde hace dos meses.

MENOS MAL QUE A LAS BICICLETAS NO LES AFECTA LA HUELGA.

 

HABLANDO EN ARGENTUM

– 他們都是歹徒
– 但是,蓮花,沒有人說什麼?
– 他們是歐洲,我們都害怕,因為我們知道成龍。
– 我已經在iPhone4,我只有殺人得到它。不知道是該笑還是睡覺的西瓜片我們的眼睛,我越過了口袋武士刀一個愚蠢的遊客。
– 如何巧妙的是我的炒飯,因為四只眼睛,我手邊,我繼續找,我就殺了我的。

Claro, entre la amenaza explícita y la implícita de Jackie Chan cualquiera se queda en la biblioteca.
El caso es que llevo un par de días así como raros, estudiando. Que no es que el hecho de estudiar sea lo raro. A lo que voy es que el concepto de biblioteca que parecen tener en Amberes me deja tal que así:

ojiplática

Nunca he usado tapones porque, igual que aurículares, sólo me caben en uno de los oídos. Pero después de éstos días en que la necesidad ha puesto a prueba la paciencia de una SANTAcristina, la voluntad ha hecho el trabajo de una tuneladora y ahora me cabe cualquier cosa (en los oídos).

Las bibliotecas son raras, por ejemplo en la de la Universidad han cambiado los sofás por libros (¿¡Libros?! Se nota que no han seguido los estudios empíricos de la María Zambrano de la Complutense: todos los días AFORO COMPLETO y sin un sólo papel que no sea el de fumar o el infumable de tus apuntes). Y en la Pública hay espacio, luz natural, un bar de modernos y una colección de vinilos para llevarte a tu casa y hacer malabares.

Ayer estudié en la planta de filología (porque la biblioteca univeristaria es como un boli de 5 tintas, un piso por facultad) hasta que una rubia petarda (total, son todas rubias) llegó, se sentó, posó los libros delicadamente sobre la mesa y acarició hasta la agonía su Iphone durante todas las horas que pasó allí. Creo que estaba escribiendo la biografía de Fraga. Por no hablar de todos aquellos jóvenes locuaces que decidieron establecer dos equipos de trabajo simultáneos: el de “paseos por los pasillos para prevenir enfermedades cardiovasculares” y el de “cuéntame todo lo que has comido, plato por plato, en Navidad”.

Hoy sin embargo he ido a la Pública que hay en la desesmbocadura de Chinatown y abre a las 10 para no madrugar.
Error.
No madrugas, no te ayudan. Un chino, hombre de rasgos orientales se ha pasado toda la mañana HABLANDO en chino una lengua sinotibetana POR SKYPE.

Creo que la rubia y el chino mantienen una relación al más puro estilo quinceañero. Como cuando el chat de Terra era la bomba y hacía que todos los amigos nos reuniéramos en el centro juvenil para dejar que una panda de desconocidos nos abrieran conversaciones diciendo que iban a venir a conocernos desde el otro pliego del mapamundi.

Total, que yo me quedo en casa a estudiar, en la habitación de Marleen que además de ser un oasis hiperamueblado con sofá de cuero, a veces de repente llegas a casa y resulta que tiene una fiesta montada.

ME ENCANTAN LOS TRENES-GIMNASIO BELGAS. CUALQUIERA QUE ESTÉ EN TU CAMPO DE VISIÓN TE AYUDARÁ A ENTRENAR A LA SIN-HUESO.

He vuelto después de un fantástico CUASIMES en mi hogar vapuleado por algún inesperado adiós.

Y, exceptuando que ya no tenemos abeto para escalar ni iglú portátil en la cocina, todo lo demás sigue igual: un poco desordenado por allí, un poco de oxígeno ceniza alrededor, el papel higiénico secuestrado, una torre de babel de vasos que calculo que ya llega al esperanto…

Vamos lo típico. Y como beso de buenas noches muy casto, esta canción (para más recomendaciones, leed a Irene).